sábado, 16 de febrero de 2008

Dánae y Perseo


El rey de Argos, Acrisio, que tenía una hija única, Dánae, emprendió el largo viaje hacia Delfos para interrogar a la pitonisa. Esta vieja mujer, con la ayuda de los dioses, podía, a veces, leer el futuro. El rey le hizo la única pregunta que le interesaba:
-¿Tendré algún día un hijo varón?
La respuesta de la pitonisa fue terrible e inesperad:
-No, Acrisio, nunca. En cambio, tu nieto te matará... ¡Y te reemplazará en el trono de Argos!
-¡Cómo! ¿Qué dices?
Pero la pitonisa no repetía nunca sus profecías. El rey de Argos estaba consternado. Regresó a su patria repitiendo:
-Dánae... ¡Es necesario que Dánae no tenga hijos!
Ella lo recibió cuando volvió al palacio. Preguntó enseguida:
-¿Y bien, padre? ¿Qué ha dicho el oráculo?
El rey sintió que su corazón daba un vuelco. ¿Cómo evitar la profecía de los dioses sin matar a Dánae?
-Guardias-ordenó- que encierren a mi hija en una prisión sin puertani ventanas. ¡De ahora en más, nadie podrá acercársele!
Dánae no comprendió por qué la llevaban a un amplio calabozo forrado de bronce. El pesado techo que cerraron encima de ella no tenía más que algunas ranuras angostas a través de las cuales, cada día, le bajaban la comidacon una cuerda.
Privada del aire puro, de la luz y de la compañía, Dánae creyó que no tardaría en morir de pena.
Pero en el Oímpo, Zeus se apiadó de la prisionera. Conmovido por su tristeza y también seducido por su belleza, resolvió acudir en su ayuda.
Una noche, a Dánae la despertó una violenta tormenta que tronaba encima de su cabeza. Extrañas gotas de fuego caían sobre ella.
-Parece increíble, pero... ¡Es oro!- Exclamó levantándose.
Enseguida la lluvia luminosa cobró forma. Dánae estuvo a punto de desfallecer al ver que se corporeizaba ante ella un hombre bello como un dios.- ¡No temas, Dánae!-dijo-. Te ofrezco la manera de huír...
Esta promesa era algo inesperado y Dánae sucumbió rápidamente al encanto de Zeus.
Cuando el alba la despertó, Dánae creyó que había soñado. ¡Pero pronto comprendió que estaba embarazada! Y tiempo después, dió a luz a un bebé de una belleza y una fuerza excepcionales.
-Lo llamaré Perseo!-decidió.
Un día, al atravesar las cárceles del palacio, Acrisio creyó oír los gritos de un niño de pecho. Ordenó de que se abrieran las puertas de las prisiones. ¡Grande fue su estupefacción al descubrir a su hija con un magnífico recien nacido en brazos!
-Padre, ¡sálvanos!-suplicó Dánae.
El rey realizó una investigación e interrogó a los guardias. Finalmente debió rendirse a la evidencia: ¡sólo un dios había podido entrar en ese calabozo!
Si eliminaba a su hija y al niño, Acrisio cometería un crimen imperdonable. Entonces, el rey vio un gran baúl de madera en la sala del trono.
-¡Dánae, entra en ese cofre con tu hijo!
Temblando de miedo, la joven obedeció. Acrisio hizo cerrar y sellar la caja. Luego llamó al capitán de su galera personal.
-Carga este cofre en tu navío. ¡Y cuando estes lejos de toda tierra habitada, ordena a tus hombres que lo arrogen al mar!
El capitán partió; después de tres días de navegación, el cofre fue lanzado por la borda.
De nuevo prisionera, Dánae intentaba calmar los gritos del pequeño Perseo. Durante mucho tiempo, el cofre de madera flotó en el mar, a merced de las olas...
Una mañana, mientras acercaba su embarcación a la arena, un pescador sintió intriga por esa enorme caja que la marea había acercado a la playa. Abrió el candado esperando encontrar en ella un tesoro. No podía creer lo que veía cuando en su interior halló inconscientes a una mujer y a un niño.
-Son bellos como dioses... ¡Los desdichados parecen estar al límite de sus fuerzas! ¿Desde hace cuánto tiempo andarán a la deriva?
El pescador, Dictis, era un hombre muy bueno. Condujo a Dánae y a Perseo a su cabaña, y los cuidó lo mejor que puido.
-¿Dónde estamos?-preguntó Dánae cuando se despertó.
-En una de las islas de las Cícladas: Sérifos. La gobierna mi hermano, el tirano Polidectes. Pero no temas, estarás segura en mi casa.
Pasaron los meses y los años. Perseo se volvió un muchacho robusto y valiente. Todos los días acompañaba sa Dictis a pescar. En cuanto a Dánae, se ocupaba de la casa y de la cocina, bendiciendo cada día la bondad de su salvador.
Una mañana, una soberbia comitiva se detuvo ante la cabaña de Dictis. Era el rey polidectes que venía a visitar a su hermano. Al ver a Dánae en la puerta, le impresionó la belleza y la nobleza de esta desconocida. En cuanto apareció Dictis, el rey dijo, intrigado:
-Dime, hermano, ¿Se trata de tu esposa o de una princesa?
-Oh, ni una cosa ni la otra, Polidectes. Es simplemente una náufraga que he rescatado.
-¡Tienes suerte de haber pescado a una perla tan bella! Esta joya es demaciado presiosa para un pobre pescador. Ven, dime tu nombre.
-Dánae, señor, para servirlo- dijo la muchacha haciendo una reverencia.
-¿Servirme? De acuerdo. Bien, te conduzco a mi palacio. ¡Después de todo, lo que llega a las orillas de mi isla es mi propiedad!
Muda de espanto, Dánae se dió vuelta hacia Dictis: no quería cambiar su cabaña por un palacio, ni a su bienhector por un rey.
-Ay- le murmuró Dictis- me temo que debes obedecer.
-¡Ah, señor!- suplicó Dánae-. Tengo un hijo. Al menos, permite que me acompañe y no nos separes.
-¡De acuerdo!- dijo Polidectes-. Ve a buscar a tu hijo.
Pero cuando el rey vió a Perseo, se reprochó su bondad. Ese muchacho semejante a un príncipe podría convertirce en su rival...
En cuanto Dánae llegó al palacio, Polidectes le destinó las más bellas habitaciones. Enamorado de la hija de Acrisio, la cortejaba asiduamente. En cambio, odiaba a Perseo, pero, para congraciarse con Dánae, convocó a los mejores preseptores, quienes les enseñaron al muchacho todas las artes. Dánae no dejaba de agradecer al rey por sus buenas acciones y cada día le costaba más rechazar sus propuestas.
-Mañana- le anunció un día con tristeza a su hijo- Polidectes organiza un gran banquete para anunciar nuestro compromiso.
-¿Cómo?- Preguntó Perseo con violencia-. ¿Te vas a casar con el rey?
-Ya no puedo oponerme por mucho más tiempo. Te lo suplico, Perseo, intenta comporatarte correctamente durante la ceremonia.
La fiesta fue suntuosa: Polidectes había hecho preparar las comidas más exquisitas. Cada invitado había traído un regalo al amo de los dominios, tal como lo exigía la costumbre.
-Y bien, Perseo-preguntó de golpe Polidectes- ¿qué piensas de todos estos regalos?¿Te parecen dignos de nosotros?
-Señor- respondió Perseo con una mueca de despecho- sólo veo allí cosas muy ordinarias: copas de oro, caballos, arneses.
-¡Pretencioso! ¿Qué cosa tan original, pues, querías que me trajeran?
-No sé... ¡la cabeza de Medusa, por ejemplo!
CONTINUARÁ...

14 comentarios:

Joany dijo...

Hola Agus, me gusto la historia pero no entendi el final, a ver si despues me lo podes aclarar mejor, jeje.
Un beso y muy bueno tu blog!.
Joany

Agustina dijo...

Hola Joany.... No entendiste el final porque todavia no termina!!! Jeje!
Es muy larga la historia, el mito y lo estoy transcribiendo, por lo tarto lo estoy dividiendo en partes, por eso dice al principio "Primera parte".
Besitos y gracias por pasar por el blog!

Joany dijo...

Ahh Ok, jeje.
Un besito.
Joany

Anónimo dijo...

mira me gusto pero lo buscaba completo y no lo entendi demaciado a ver si lo terminas

Anónimo dijo...

esto es una porqueria lean el libro mitos clasificados1 ahi esta re copado no como aca

Anónimo dijo...

hola agus no entendi el final me lo podes xplicar por favor que tengo una evaluacion mañana¿¿

Anónimo dijo...

hola
¿no podrias hacer un resumen???

Anónimo dijo...

estubo re bueno, mañana mismo tengo que llevarlo de tarea a mi seño
un beso

Anónimo dijo...

Agus:creo que de todos los blog que lei este es el mejor,pero me gustaria que lo termines porque tengo que terminar un trabajo...y justo me falta la parte que te falta completar...Bueno Bss...chao :-)

Anónimo dijo...

pone cosas enteras.- si no queres quedar como tonta ja.-

morochiia dijo...

mal,pone el mito completo si no queres quedar como una boluda

Anónimo dijo...

soy linda pero necesito un chico no tan lindo si no mis hijos los voy a tener que encerrar en un lugar para que nadie me los robe por lindos...
Ha por sierto el mito es re copado miren la peli...
Mira la peli y termina el mito.. chauuuuuu

Anónimo dijo...

ola .....lo que digo es que nadie puede yegar a ..haser algo hasi ...es difisil....de crear la pagina con detalles y todo pero la verdad quedas cmo una chika ...sonsa jajjajaja

Anónimo dijo...

hola necesito un resumen de la historia , osea mas corto por que me lleve lengua y tengo que hacer un resumen de cada historia y es alta paja escribir todo .
y el ultimo que comento es un burro , hola sin h , hacer con s , llegar con y , asi con h y chica con k , escribi bien analfabeto jajajjaja